Nací el 31 de Agosto de 1966 en Purépero, Michoacán, México.
Desde que yo era pequeño tuve la oportunidad de estar cerca de los olores del aguarrás y el óleo al mirar a mi tío Francisco Alemán pintar en su caballete. Siempre desde que recuerdo fue fácil para mí el dibujo y hacer trabajos de arte en la escuela.
Llegue a Tijuana con mi familia desde que tenía 4 años y aquí me quede, crecí experimentando con plumones y crayolas, haciendo copias de estampitas con caricaturas de Walt Disney y dibujando personajes que estaban impresos en libros viejos y enciclopedias.
Mi etapa de autodidacta termino cuando después de estar un tiempo en el taller de artes plásticas del Tecnológico de Tijuana, decidí entrar al taller libre de artes plásticas de La Casa de la Cultura de Tijuana impartido por el maestro Carlos Castro Campos.
Allí mi formación fue académica a pesar de que el taller era libre y no existía todavía en Tijuana una licenciatura en artes visuales. Como en las viejas escuelas, la relación de Maestro y alumno me permitió absorber muchos de los conocimientos que mi guía compartió conmigo.
Me adentré en la pintura clásica, en el realismo y en la mitología griega, temas que mi maestro me enseño a amar y tenerlos siempre presentes en la punta del lápiz para dibujarlos. Temáticas que actualmente todavia me seducen y que son la razón de ser y el tema central de mi obra. El realismo, el cuerpo humano masculino y femenino, los valores idealizados y la belleza son los elementos que siempre están presentes en mi obra y de los que no me puedo olvidar.
Por mucho tiempo mi trabajo y yo hemos estado lejos del movimiento artístico regional pues no concuerda con lo que se hace localmente y en general de todo ambiente cultural.
Mi obra es para aquella persona que quiere tener en su casa una imagen que le inspire, que comprenda y que de belleza a su entorno. Mis imágenes son eclécticas, con posibilidades de identificarse con cualquier espectador y por supuesto nunca entraran al abstraccionismo ni al arte conceptual . Menciono esto porque actualmente estoy en una etapa de transformación y adaptación de mis ideas visuales a un campo más cotidiano y contemporáneo, pero sin dejar la esencia de lo que he estado haciendo desde el principio, el ser humano como protagonista y la búsqueda de la belleza en la que siempre reincide mi obra. Creo que mis dibujos y pinturas no son nada impactantes ni innovadoras sino todo lo contrario, son innegablemente tradicionales, muy comunes y creadas con la intención por la que el arte existe, mostrar la belleza y regocijo de la vida pero con un estilo muy personal.